13 nov. 2009

Hoy no...

Hoy me maldigo por no haber hecho de éste espacio uno realmente anónimo.
No sé, tal vez la caga mi elitismo, tal vez es cobardía, tal vez simplemente me gusta hacer creer que enseño todas mis cartas mientras guardo un par entre la muñeca y la manga. No necesariamente un as o un rey, puede ser un tres o un 6... pero nadie afuera lo sabría.

3 comentarios:

Cabrón Insensible dijo...

Jaja yo cometí el mismo error hace tiempo.

Jinete_Enmascarado dijo...

ps haz otro blog , nomas me avisas

Rattenfanger dijo...

Matar mi juventud con dagas impacientes; ostentar
la librea extravagante de esta edad mezquina;
dejar que cada mano vil se hunda en mi tesoro;
trenzar mi alma al cabello de una mujer
y ser sólo lacayo de la Fortuna. Lo juro,
¡no me agrada! Todo eso es menos para mí
que la delgada espuma que se inquieta en el mar,
menos que el vilano sin semilla
en el aire estival. Mejor permanecer alejado
de esos necios que con calumnias se mofan de mi vida,
aunque no me conocen. Mejor el más humilde techo
para abrigar al peón más abatido
que volver a ese blog oscuro de ambigüedades, donde mi alma blanca
besó por vez primera la boca del pecado...