10 jun. 2009

Naranja dulce, partida de madre.

29 de Agosto del 2008

Hoy camino al trabajo venía yo caminando por la banqueta grácilmente y al pasar por debajo de un naranjo: PUM, que me cae una naranjota en mi cabezota. (no, no se oyó hueco) Me dolió bastante pero decidí no prestarle mucha atención y seguí caminando mientras me sobaba la cabeza. A los diez pasos, enceguecí. Se me nubló la vista así nomás y me histericé. Grité y no sabía para donde voltearme o qué hacer y que me estampo contra un jodido poste... y que recupero la vista. O_O
Todavía confundida y maniatada logré enfocar; miré a todos lados y parecía que nadie se había dado cuenta... nadie excepto por una viejecita en su silla de ruedas que reía y reía a carcajadas con mi dramático suceso sin discreción alguna, burlándose abiertamente. Pasé a su lado y dije para mis adentros:

Por lo menos yo no tengo osteoporosis. Prrrt.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja, que buena accion. Y para que te desquitas con la pobre vijecita!

cudik dijo...

jajajaja se paso lanza..
pero.. hubiese hecho lo mismo..
o acercarme lentamente y susurrarle.. "por lo menos aun camino" acto seguido griñar el ojo y caminar con una sonrisa jaja

El mecartistrónico dijo...

Si del cielo te caen naranjas... ah no así no iba.