23 feb. 2010

Remembrando pueblecillos.

Ahora que fueron las fiestas de Quitupan (pueblito jalisciense) recordé aquél viajecito que hice con la Calabaza hace poco más de un año a aquellas tierras.

¿Quitupan? Me pregunté yo ese lunes en el que me lo dijo para invitarme... ¿¡que voy a andar haciendo en un pueblito bicicletero en mis super days off?!

Tenía más ganas de ir a Atotonilco... siempre he soñado con cantar en el kiosco de su plaza:
"No ti'andes por las ramas uy uy uy uy uy uy camina trenecito que a Atotonilco voooy, ya parece que en la estación, da brinquitooos mi corazón" así con voz de viejecita de templo y toda la cosa.

Finalmente en la mañana del viernes ya no parecía tan mala idea y decidí darme mi baño silvestre.
Llegamos a desayunar primero a San Luis Soyatlán, con ''Las gordas''.
Las gordas tenían harta comida en dudoso estado higiénico y preferí aguantarme el hambre... no es que sea yo toda delicagadita, esque en verdad las moscas dándose el festín me desmotivaban.
La mamá de Calabaza me dio a probar una cosa que llaman ''Camote del cerro'' y no mamar, sabía de la chingada, nomás se reían todos de mis caras y por unos momentos me sentí la fresa apestada del grupo, nunca en mi vida me había pasado eso, pipols, está re gacho.

Llegamos a Quitupan, barrimos la casa, me dieron un tour y después me senté en la cocina con la abuelita a comer... ¿ya mencioné que me gusta platicar con viejitos? Estuve fácil 2 horas escuchándola platicarme de su infancia y adolescencia y me sentía fascinada.

Caminando sola por la calle me encontré a una niña chiquita sentada en la banqueta llorando diciendo ''Mamii mamii''
Me senté a su lado y le pregunté que pasaba.
-Me dejaron solita
-¿Y dónde vives?
-lejos lejos

Ja! en ese pueblito no existe lo lejos.

-Mmm ¿cómo se llama tu mamá?
-Yola
-¿Y con quién estabas que te dejaron solita?
-Mi agüelita me dio dinero pa' comprar y cuando volví me dejaron solita

Supuse que ahí en esa casa donde la encontré vivían sus agüelitos pero resultó que no había nadie...

¡En ningún lado había nadie! Las calles estaban solas...

Aquí es donde empieza la aventura llamada...

(por favor no se roben mi arte que mi mucho trabajo y talento me costó)

¿Cómo se llaman tus abuelitos?
-msta, ¡ps asi! ¡agüelitos!
-Hmm, ¿y sabes donde puede estar tu mami?
-Con María
-Y ¿dónde vive María?
-Lejo lejo

En eso venía pasando la mamá de Calabaza y le dije
¡Señora! ¿Donde vive María? ¿Conoce a Yola?

-¿Yola?... uy mija, es la piruja del pueblo, seguro ha de andar dando un servicio.

Cada quién hace lo que quiera, pero descuidar a su hija por irse a putear son mamadas, la verdad.

-¿Y María? ¿Dónde encuentro a María?
-Ah mira mija, ahí arriba del cerro después de ese portón negro.


Y allá vamos Jenny y yo por el terregal caminando de subida viendo las vacas y las lagartijas. Jenny traía un bombón de esos recubiertos de chocolate en la mano que nomás se batía más cada vez. Le pregunté porqué no se lo comía y me dijo ''Es pa' mi hermanito José'' ...y ahí anduvo con el bombón en la mano ya todo derretido y manoseado. También traía un juguito de naranja que se tomaba de una manera muy peculiar y cada vez se le derramaba.

Finalmente llegamos a la casa de la tal María y NADIE nos abrió.
Comenzamos nuestro descenso un poco decepcionadas y sin saber muy bien nuestra siguiente movida. Los hombros me ardían, soy re jota para el sol.


Escuchamos muy cerca un mugido fuerte y cuando volteamos, vimos a una vaca loca y desquiciada que se dirigía a nosotros a una velocidad bastante considerable.

¡Córrele Jenny!

La agarré más fuerte de la mano y corrimos cuesta abajo sin voltear hacia atrás. Llegamos todas bofeadas hasta abajo y la vaca ya no estaba.

Pinches vacas, me gustan más en tacos.

Continuará...

6 comentarios:

Toncho dijo...

Jajajaja que lindo tu instinto maternal. No mames, donde vayas te pasan cosas cagadas. Por eso me caes RE bien ¡Saludos!

Chica de mente ocurrente dijo...

jajajaja!!!
que buenisimo esta tu relato.. y tu pic!! wow no has pensado en dedicarte a la animación por computadora??
sigue contandonos!

Razo dijo...

hahahahaha, pinches vacas, a mi también me correteó una u.u

Anónimo dijo...

Quizas no justifique el descuido pero en los pueblos no hay tanto problema con que los niños anden 'sueltos' como en la ciudad donde tienes que asirlos con los dos brazos porque si no te los 'vuelan'.

Aun asi, porque no haces lo mismo con los niñitos de la calle?

Andreinski dijo...

¿Hacer qué?

¿Ayudarlos si están perdidos?
Por supuesto que cada vez que en mi vida que he visto a un niño chillando porque se perdió lo he ayudado.

Profr. Edgar Martín dijo...

Me encanta(s).