Mostrando entradas con la etiqueta zenobia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta zenobia. Mostrar todas las entradas

21 ene 2010

Zenobia.

¡Ya!

Terminó mi tour por el momento. Anoche regresé a mi Guadalajarrita y regresé con haaaartas cosas que contarles. Definitivamente Tijuana es buena para mí.

Peeero. No será hoy. No. Porque platicando con Kelly me acordé de como fue que me convertí en Zenobia y para los que luego no entienden nuestras curas en Twitter decidí que sería bueno contar la historia, y para los que les vale madres y ni cuenta se han dado de las curas y ni saben quien es Kelly ni me leen en Twitter: también. =D

Starbucks... oooh Starbucks y sus caféseses que la mitad del tiempo no tienen nada de café. Con todo y que reconozco sus deficiencias, yo CONFIESO ante ustedes sensuales y afamados lectores, que disfruto muchas de sus bebidas. Unas saben a jot keiks, unos smoothies que hacían (no sé si aún hagan, tengo mil años sin ir) de maracuyá me alegran la panza y simplemente el lugar en sí nunca me ha resultado desagradable. Con mi amigo D solía ir de vez en cuando y después con Lagartija y Kelly también. En algún momento me dio por cambiarme el nombre cada vez que iba a alguno, me daba risita que me preguntara el cajero mi nombre y yo en el momento sacarme alguno acá domingerón de la manga, siempre desconcertaba a mis acompañantes.
En una ocasión con D y Kelly en Starbucks centro Magno, después de pedir mi rico smoothie llegó la pregunta: ¿Cómo te llamas?

-Zenobia. Con Z.

Diego y Kelly hicieron ambos cara de que se les iba a salir la diarrea risoria. Yo: muy seria.

-¿Cómo?
-Zenobia. Con Z. Bueno, "Zeno" pa' los cuates.

El cajerito se veía que también moría por reírse pero no quería faltarme al respeto... no a mí, no a Zeno.
Ya que se volteó a hacer mi bebida noté que hizo más esfuerzos por no carcajearse, cuando estuvo lista, la morrita que me entregó mi bebida gritó a los cuatro vientos "ZENOBIAAA" con la risa ahogada. Yo: muy seria... pero por dentro divertidísima.

Desde entonces Kelly se enamoró de mí. Bueno... de Zenobia. Ahora nuestros alter egos mantienen un tórrido romance.

La próxima vez me llamaré Hacinta con H.