Estaba yo aquí en lo mío, secando trastes, poniendo una lavadora y mientras tanto canturreaba frases estúpidas sin sentido que se me vienen a la cabeza como suelo hacer cuando nadie me escucha, sin pensar mucho realmente, cuando de repente cantonié "Y ojalá se seque el río porque ¡¡YO NO SÉ NADAR!!" y por alguna razón me empecé a cagar de la risa como loca y me sentí muy muy tarada pero todavía me acuerdo y me río.