Encuentra qué tan largo es el camino de mi corazón a mi cama y recórrelo al revés.
Dime que te toque cuando todos pueden ver, Déjame observarte cuando nadie nos ve.
Rasgúñame las heridas hasta que abran de nuevo y encárgate de cuidarlas hasta que cierren con tu nombre por dentro.
Déjame cuidarte y odiémonos bajo las sábanas.
Sabes que cuando me tocas muerdo mis labios, pero alguna vez abriré la boca y sabrás qué sonido tiene el deseo…Escúchame.
No me regales flores. Nunca.
Dibújame un girasol en el pecho y sé el sol.
Grítame hasta que te duela.
Te quitaré el ceño fruncido a besos.
Regálame los moretones para probar que existimos cuando por la mañana, todo me parezca un sueño…
