Lo primero que llamó mi atención fue lo feas que eran las muñecas, con razón se hizo la fama del miedo a las muñecas, parecían posesas.
Éste muñeco me gustó un chingo, me quedé contemplándolo horas.
Era muy común en aquellos tiempos, utilizar el trasero de un oso feliz para prender cerillos. Nótese el tono alburero del uso de la frase "you are INCLINED". Infamia y carcajadas se escucharon por todo el museo.
Él, el legítimo perro buena vibra.
Éste osito fue a la guerra... literalmente :/
Robotito de hojalata
Barbies disecadas. Ésa de negro sufrió un impacto de flor mortal en la cabeza como se puede observar.
Acupuntura para elefantes.

y tomé bien muchísimas pero pa' eso está el flíquers, ¿vea?
Por último les dejo al clásico oso amoroso que todos alguna vez tuvimos...
(¿Qué bonesitas mis fotos, vea?)
Besos babeados.
Ustedes ¿Con qué jugaban?
